17 septiembre, 2007

V-day

el Vaffanculo day ('V-day')

En Italia, los que están cansados de la corrupción y de la clase política inepta que los gobierna y que tiene la democracia secuestrada son más numerosos y activos que en España. Allí son capaces de congregar en las calles a millones de personas libres e independientes, que no son esclavas de partido político alguno. Es lo que ocurrió el pasado 8 de septiembre, cuando, convocados por el humorista-ideólogo Beppe Grillo, celebraron el "Vaffanculo day" (El día de a tomar por culo), inundaron las calles de protesta y de espírito de regeneración y pusieron contra las cuerdas a la inepta y escasamente democrática clase política italiana. Muchos medios de comunicación del mundo han otorgado espacios destacados al "V-day". Uno de ellos, el prestigioso Herald Tribune, titula su información "La protesta hace temblar a la elite política italiana". El "Vaffanculo day" fue una iniciativa de Beppe Grillo, un cómico italiano de los que hacen humor de contenido, al estilo del antiguo "Caiga Quien Caiga", cuando ese programa tenía talento. Beppe Grillo no elude el cuerpo a cuerpo político y consigue influir en la vida política italiana. Su blog, en inglés e italiano, es de los más leidos del mundo y está cumpliendo la misión de despertar la rebeldía ciudadana y el deseo de regeneración en Italia y en muchos otros países. El "V-day" se organizó en torno a tres ideas: 1.-Ningún ciudadano puede presentarse a las elecciones (de ningún tipo) si ha sido condenado judicialmente o está en espera de juicio. 2.-Ningún candidato puede ser elegido más de dos legislaturas (punto válido con efectos retroactivos). 3.-Los candidatos serán votados por los ciudadanos mediante un sistema de listas abiertas. La jornada fue un éxito y el gobierno italiano, más por miedo e hipodresía que por respeto a los principios del "V-day" ha reaccionado anunciando la jubilación de enchufados que llevaban más de un cuarto de siglo en la política y en las altas poltronas de instituciones del Estado. ¿No deberíamos organizar algo parecido en España? ¿Dónde está nuestro Beppe Grillo? ¿No será que aquí todos los "Beppes" están comprados o son demasiado cobardes para aparecer en público? (visto en http://www.votoenblanco.com/index.php?action=article&numero=1879)

15 septiembre, 2007

Rube-Goldberg y Franz de Copenhage

Una máquina de Rube-Goldberg, es aquella que realiza una tarea muy sencilla de forma indirecta usando un sistema muy complejo, y Reuben Garret L. Goldberg fue el creador de las más famosas: las del Correcaminos y Coyote, Tom y Jerry o Piolín y Silvestre. Este hombre fue el fundador de la grandiosa marca ACME. Aquí en españa, teníamos la versión cañí del mismo con el profesor Franz de Copenhage en el TBO.
En la vida real, este tipo de máquinas no tiene utilidad alguna, pues se pierde mas tiempo en su preparación que en ejecutar la tarea sin su ayuda, con lo cual, se presentan como totalmente prescindibles. Del mismo modo, la gente nos empeñamos muchas veces en montarnos nuestras máquinas Rube-Goldberg mentales y complicarnos la vida de una manera que no es necesaria.

"Mas Platón y menos Prozac" decía Marinoff en su libro, y cuanta razón tiene. Ahí os dejo con el coyote en su infructuoso intento de pillar al correcaminos (usando al final una de las creaciones de Rube-Goldberg).

13 septiembre, 2007

Strutter (Deleted Scene)

segun dicen, estas escenas no se llegaron a emitir en Strutter U.K. Realmente son muy bestias, pero siguen la linea de los programas mostrados en este blog anteriormente. El último es una autentica cabronada...

10 septiembre, 2007

¿Y si fuesemos solo 100 habitantes?


Matt Rosenberg, el geógrafo, se ha preguntado ¿cómo sería el mundo si fuera un pueblecito de cien habitantes? Un curioso ejercicio…

…Si el mundo fuera un pueblecito de cien habitantes, 61 de ellos serían asiáticos y, entre ellos, tendríamos a 20 chinos y 17 indios. Habría 14 africanos, 11 europeos, 9 sudamericanos, 5 norteamericanos y sólo una persona procedería de Oceanía. Al menos 18 habitantes serían analfabetos aunque, por otra parte, 33 tendrían teléfono móvil y 16 conexión a Internet.

De todos los que poblaran este lugar, 27 tendrían menos de 15 años y 7 serían mayores de 64. Como es lógico, habría el mismo número de hombres que de mujeres2. En el pueblo habría 18 automóviles y 63 personas no tendrían acceso a condiciones sanitarias adecuadas. En cuanto a las creencias religiosas, 33 serían cristianos, 20 musulmanes, 13 hindúes, 6 budistas, 2 ateos, 12 se declararían como no religiosos y, los otros 14, pertenecerían a varias religiones no mencionadas anteriormente.
Lamentablemente, 30 personas estarían sin empleo o trabajarían en condiciones muy precarias, de los otros 70, con empleo, 28 trabajarían en el sector primario, por ejemplo como agricultores, 14 lo harían en la industria y 28 en servicios.
Más de la mitad de todos los que poblaran este lugar, 53 personas en concreto, tendrían que subsistir con unos dos dólares diarios. Un vecino tendría SIDA, 26 serían fumadores y 14 padecerían problemas de obesidad. Hacia el final del año, uno de ellos habrá muerto, pero habrán nacido dos nuevos habitantes, con lo que ya tendríamos 101 personas en este pequeño pueblecito llamado Tierra.
Curioso eh? a veces parece que olvidamos lo privilegiados que somos... en este hipotético pueblo de 100 personas, donde estaríamos? pues en el barrio mas pijo, con todas las comodidades, escolarizados, móvil, Internet, coche,... habrían muy pocos en nuestro barrio, y muchos en los barrios bajos. La reflexión está hecha, ahora, a sacar conclusiones, seguro que todas son positivas.... para nosotros claro.

El monte de las ánimas

Tras unos dias en que he bloggeado en base al humor chabacano de Strutter o atendiendo a mis viajes, pasados y futuros, vamos a cambiar de registro. Hace unos 7 u 8 años me dió por leer a Edgar Alan Poe y a H.P. Lovecraft, en fin, relatos muy oscuros, de mundos más oscuros aun y de negros personajes. Son historias de miedo, pero no al estilo facilón aunque efectivo de King, sinó relatos góticos que leidos con el ambiente oportuno, pueden hacerte estremecer. Pues bién, un dia cayó en mis manos las "Rimas y Leyendas" de Gustavo Adolfo Becquer, y entre todas ellas, el monte de las ánimas me impresionó. Aquí os lo dejo, para el que tenga tiempo y ganas, vale la pena:
Gustavo A. Becquer; El monte de las Ánimas.

" La Noche de Difuntos, me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas. Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo. ¡Imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarlo de la rienda. Por pasar el rato, me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.
A las doce de la mañana, después de almorzar bien, y con un cigarro en la boca, no le hará mucho efecto a los lectores de El Contemporáneo. Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire de la noche.
Sea de ello lo que quiera, allá va, como el caballo de copas
.

I
—Atad los perros, haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Animas.
—¡Tan pronto!
—A ser otro día, no dejara yo de concluir con ese rebaño de lobos que las nieves del Moncayo han arrojado de sus madrigueras, pero hoy es imposible. Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.
—¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?
—No, hermosa prima. Tú ignoras cuanto sucede en este país, porque aún no hace un año que has venido a él desde muy lejos. Refrena tu yegua, yo también pondré la mía al paso, y mientras dure el camino te contaré esa historia.
Los pajes se reunieron en alegres y bulliciosos grupos. Los condes de Borges y de Alcudiel montaron en sus magníficos caballos, y todos juntos siguieron a sus hijos Beatriz y Alonso, que precedían a la comitiva a bastante distancia. Mientras duraba el camino, Alonso narró en estos términos la prometida historia:—
—Ese monte que hoy llaman de las Animas pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla, que así hubieran solos sabido defenderla como solos la conquistaron. Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres. Los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos. Cundió la voz del reto, y nada fue a parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras. Antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería. Fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres. Los lobos, a quienes se quiso exterminar, tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey: el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte, y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse. Desde entonces dicen que cuando llega la noche de Difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos. Y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria lo llamamos el Monte de las Animas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche.
La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporársele los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria.

II
Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía un vivo resplandor, iluminando algunos grupos de damas y caballeros que alrededor de la lumbre conversaban familiarmente, y el viento azotaba los emplomados vidrios de las ojivas del salón.
Solas dos personas parecían ajenas a la conversación general: Beatriz y Alonso. Beatriz seguía con los ojos, y absorta en un vago pensamiento, los caprichos de la llama. Alonso miraba el reflejo de la hoguera chispear en las azules pupilas de Beatriz.
Ambos guardaban hacía rato un profundo silencio.
Las dueñas referían, a propósito de la noche de Difuntos, cuentos temerosos, en que los espectros y los aparecidos representaban el principal papel; y las campanas de las iglesias de Soria doblaban a lo lejos con un tañido monótono y triste.
—Hermosa prima exclamó, al fin, Alonso, rompiendo el largo silencio en que se encontraban, Pronto vamos a separarnos, tal vez para siempre; las áridas llanuras de Castilla, sus costumbres toscas y guerreras, sus hábitos sencillos y patriarcales, sé que no te gustan; te he oído suspirar varias veces, acaso por algún galán de tu lejano señorío.
Beatriz hizo un gesto de fría indiferencia: todo un carácter de mujer se reveló en aquella desdeñosa contracción de sus delgados labios.
—Tal vez por la pompa de la Corte francesa, donde hasta aquí has vivido se apresuró a añadir el joven. De un modo o de otro, presiento que no tardaré en perderte... Al separarnos, quisiera que llevases una memoria mía... ¿Te acuerdas cuando fuimos al templo a dar gracias a Dios por haberte devuelto la salud que viniste a buscar a esta tierra? El joyel que sujetaba la pluma de mi gorra cautivó tu atención. ¡Qué hermoso estaría sujetando un velo sobre tu oscura cabellera! Ya ha prendido el de una desposada; mi padre se lo regaló a la que me dio el ser, y ella lo llevó al altar... ¿Lo quieres?
—No sé en el tuyo contestó la hermosa, pero en mi país una prenda recibida compromete una voluntad. Sólo en un día de ceremonia debe aceptarse un presente de manos de un deudo..., que aún puede ir a Roma sin volver con las manos vacías.
El acento helado con que Beatriz pronunció estas palabras turbó un momento al joven que, después de serenarse, dijo con tristeza:
—Lo sé, prima; pero hoy se celebran Todos los Santos y el tuyo entre todos; hoy es día de ceremonias y presentes. ¿Quieres aceptar el mío?
Beatriz se mordió ligeramente los labios y extendió la mano para tomar la joya, sin añadir una palabra.
Los dos jóvenes volvieron a quedarse en silencio, y volvióse a oír la cascada voz de las viejas que hablaban de brujas y de trasgos, y el zumbido del aire que hacía crujir los vidrios de las ojivas, y el triste y monótono doblar de las campanas.
Al cabo de algunos minutos, el interrumpido diálogo tornó a reanudarse de este modo:
—Y antes que concluya el día de Todos los Santos en que así como el tuyo se celebra el mío, y puedes, sin atar tu voluntad, dejarme un recuerdo, ¿no lo harás? —dijo él, clavando una mirada en la de su prima, que brilló como un relámpago, iluminada por un pensamiento diabólico:
—¿Por qué no? —exclamó ésta, llevándose la mano al hombro derecho, como para buscar alguna cosa entre los pliegues de su ancha manga de terciopelo bordado de oro, y después, con una infantil expresión de sentimiento, añadió:

—¿Te acuerdas de la banda azul que llevé hoy a la cacería, y que no sé qué emblema de su color me dijiste que era la divisa de tu alma?
—Si.
—¡Pues... se ha perdido! Se ha perdido, y pensaba dejártela como un recuerdo.
—¡Se ha perdido! ¿Y dónde? —
preguntó Alonso, incorporándose de su asiento y con una indescriptible expresión de temor y esperanza
.
—No sé... En el monte acaso.
—¡En el Monte de las Animas! —
murmuró, palideciendo y dejándose caer sobre el sitial. ¡En el Monte de las Animas! —luego prosiguió, con voz entrecortada y sorda
—: Tú lo sabes, porque lo habrás oído mil veces. En la ciudad, en toda Castilla, me llaman el rey de los cazadores. No habiendo aún podido probar mis fuerzas en los combates, como mis ascendientes, he llevado a esta diversión, imagen de la guerra, todos los bríos de mi juventud, todo el ardor hereditario de mi raza. La alfombra que pisan tus pies son despojos de fieras que he muerto por mi mano. Yo conozco sus guaridas y sus costumbres, y he combatido con ellas de día y de noche, a pie y a caballo, solo y en batida, y nadie dirá que me ha visto huir el peligro en ninguna ocasión. Otra noche volaría por esa banda, y volaría gozoso como a una fiesta; y, sin embargo, esta noche..., ¿a qué ocultártelo?, tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas... ¡Las ánimas!, cuya sola vista puede helar de terror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarlo en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento sin que se sepa adónde.
Mientras el joven hablaba, una sonrisa imperceptible se dibujó en los labios de Beatriz, que, cuando hubo concluido, exclamó en un tono indiferente y mientras atizaba el fuego del hogar, donde saltaba y crujía la leña, arrojando chispas de mil colores.
—¡Oh! Eso, de ningún modo. ¡Qué locura! ¡Ir ahora al monte por semejante friolera! ¡Una noche tan oscura, noche de Difuntos y cuajado el camino de lobos!
Al decir esta última frase la recargó de un modo tan especial, que Alonso no pudo menos de comprender toda su amarga ironía; movido como por un resorte se puso en pie, se pasó la mano por la frente, como para arrancarse el miedo que estaba en su cabeza y no en su corazón, y con voz firme exclamó, dirigiéndose a la hermosa, que estaba aún inclinada sobre el hogar, entreteniéndose en revolver el fuego
:
—Adiós, Beatriz, adiós, Hasta pronto.
—¡Alonso, Alonso! —
dijo ésta, volviéndose con rapidez; pero cuando quiso o aparentó querer detenerlo, el joven había desaparecido.
A los pocos minutos se oyó el rumor de un caballo que se alejaba al galope. La hermosa, con una radiante expresión de orgullo satisfecho que coloreó sus mejillas, prestó oído a aquel rumor que se debilitaba, que se perdía, que se desvaneció por último.
Las viejas, en tanto, continuaban en sus cuentos de ánimas aparecidas; el aire zumbaba en los vidrios del balcón, y las campanas de la ciudad doblaban a lo lejos.

III
Había asado una hora, dos, tres; la medianoche estaba a punto de sonar, cuando Beatriz se retiró a su oratorio. Alonso no volvía, no volvía, y, a querer, en menos de una hora pudiera haberlo hecho.
—¡Habrá tenido miedo! —exclamó la joven, cerrando su libro de oraciones y encaminándose a su lecho, después de haber intentado inútilmente murmurar algunos de los rezos que la Iglesia consagra en el día de Difuntos a los que ya no existen.
Después de haber apagado la lámpara y cruzado las dobles cortinas de seda, se durmió; se durmió con un sueño inquieto, ligero, nervioso.
Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de las campanas, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído, a par de ellas, pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz ahogada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.
—Será el viento —dijo—, y poniéndose la mano sobre su corazón procuró tranquilizarse.
Pero su corazón latía cada vez con más violencia, las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes con chirrido agudo, prolongado y estridente.
Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden; éstas con un ruido sordo y grave, y aquellas con un lamento largo y crispador. Después, un silencio; un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la medianoche; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas, que casi se siente, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota, no obstante, en la oscuridad.
Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar; nada, silencio.
Veía, con esa fosforescencia de la pupila en las crisis nerviosas, como bultos que se movían en todas las direcciones, y cuando dilatándolas las fijaba en un punto, nada; oscuridad de las sombras impenetrables.
—¡Bah! —exclamó, volviendo a recostar su hermosa cabeza sobre la almohada de raso azul del lecho. ¿Soy yo tan miedosa como esas pobres gentes cuyo corazón palpita de terror bajo una armadura al oír una conseja de aparecidos?
Y cerrando los ojos, intentó dormir...: pero en vano había hecho un esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse, más pálida, más inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaduras de brocado de la puerta habían rozado al separarse, y unas pisadas lentas sonaban sobre la alfombra; el rumor de aquellas pisadas era sordo, casi imperceptible, pero continuado, y a su compás se oía crujir una cosa como madera o hueso. Y se acercaban, se acercaban, y se movió el reclinatorio que estaba a la orilla de su lecho. Beatriz lanzó un grito agudo, y rebujándose en la ropa que la cubría, escondió la cabeza y contuvo el aliento.
El aire azotaba los vidrios del balcón; el agua de la fuente lejana caía y caía con un rumor eterno y monótono; los ladridos de los perros se dilataban en las ráfagas de aire, y las campanas de la ciudad de Soria, unas cerca, y otras distantes, doblaban tristemente por las ánimas de los difuntos.
Así pasó una hora, dos, la noche, un siglo, porque la noche aquella pareció eterna a Beatriz. Al fin, despuntó la aurora. Vuelta de su temor entreabrió los ojos a los primeros rayos de la luz. Después de una noche de insomnio y de terrores, ¡es tan hermosa la luz clara y blanca del día! Separó las cortinas de seda del lecho, tendió una mirada serena a su alrededor, y ya se disponía a reírse de sus temores pasados, cuando de repente un sudor frío cubrió su cuerpo, sus ojos se desencajaron y una palidez mortal descoloró sus mejillas: sobre el reclinatorio había visto, sangrienta y desgarrada, la banda azul que fue a buscar Alonso.
Cuando sus servidores llegaron, despavoridos, a notificarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que por la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Animas, la encontraron inmóvil; asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca, blancos los labios, rígidos los miembros, muerta, ¡muerta de horror!

IV
Dicen que después de acaecido este suceso, un cazador extraviado que pasó la noche de Difuntos sin poder salir del Monte de las Animas, y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas terribles. Entre otras, se asegura que vio a los esqueletos de los antiguos Templarios y de los nobles de Soria enterrados en el atrio de la capilla levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y, caballeros sobre osamentas de corceles, perseguir como a una fiera a una mujer hermosa y pálida y desmelenada que, con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso. "

08 septiembre, 2007

Los próximos destinos

Dentro de mis posibilidades económicas y temporales (no me quedan muchos dias de vacaciones), estos son mis dos destinos para los próximos dias, dia 29/09 a París 5 dias, a ver a los colegas del Erasmus romano y a ejercer el noble arte del nightclubbing (avión i/v: 25€, alojamiento: gratis en casa ajena). El 24/10 a Ibiza-Formentera (avion i/v:39.90€, alojamiento: casa ajena de nuevo y gratuito). Aun no me ha quedado claro si ese es el fin de semana de la "cerradura" de las discotecas y tal, pero de ser así, me voy a correr una buena party (o seis), y si no es así, me dedicaré a tirarle piedras a los perros de los vecinos (Pau Donés y Amancio Ortega), como los crios. Ya informaré de como ha ido. De aperitivo, un par de fotos de cada sitio...

Años 80

lOS AÑOS 80, QUE BONITA ÉPOCA.
Esta canción, que es la que últimamente suena cuando me despierto, me da vida. Me recuerda a esos veranos de tortilla de patatas y gaseosa, a las series que tan bien glosa nuestro amigo Antonio "Sheriff" Alfonsea en su blog(http://www.turrondelbueno.blogspot.com), a lis todopoderosos americanos idolatrados antes de darnos cuenta que no es oro todo lo que reluce... Quizas lo único que hay de esa época en la canción sea su título, pero a mi me transporta. De aquellos años me quedo con la inocencia de una sociedad que todavía le sacaba el polvo a sus ideales, la ilusión por las nuevas cosas que se descubrían, las hombreras, la movida, el un, dos, tres, el telesketch, la bola de cristal, las salas de recreativos, el Simon o los caramelos Pez. Parece que los animales de "la hora chanante" se han propuesto deleitarnos con esa época en su nuevo programa en TVE, a ver cuanto dura, por mi, que dure mínimo lo mismo que la época, 10 años. Mas info: http://blogs.periodistadigital.com/oberon.php/2007/05/14/la_hora_chanante_llega_a_la_2

06 septiembre, 2007

MTV STRUTTER CAPITULO 2 (I)

Segundo programa emitido en MTV del animal Strutter... seguirá en antena? Se quejarán las asociaciones de skaters o de famosos de la violencia verbal con que les tratan? Chi lo sa...

MTV STRUTTER CAPITULO 2 (II)

04 septiembre, 2007

Granada I: Tapeo

Este fin de semana, para el que no lo sepa, me he ido con el padre Horacio al reino de Granada. Ha sido uno de esos viajes tranquilos, de disfrutar el momento y no estresarse en ver monumentos (de los de piedra, se entiende) y sobretodo, un viaje para dejarse llevar por los sentidos, sobretodo por el del gusto: Que Tapas!!!! Esperando las fotos del viaje, voy a hablar de ellas (de las tapas).

Tras pecar de pardillos la tarde de nuestra llegada (pedimos una paella en restaurante-terraza cuyo tamaño resultó que casi no superaba el de un plato de café), pudimos degustar y disfrutar los manjares que se ofrecen con absoluta gratuidad e impunidad en la mayoría de baretos de la ciudad. Pidiendo una cerveza, cubata, sangría o una coca-cola, te ponen todo tipo de tapas, uno acaba bebiendo solo para comer, comer y comer, y es que no es casualidad que los últimos momentos del viaje los pasásemos imitando a Ángel Fernandez. Para el que no lo sepa, este es un ex-directivo del F.C.Barcelona conocido por su gran afición a la comida, y segun se rumorea, por haber protagonizado tres comidas de negocios en un mismo día, en tres restaurantes diferentes, y con tres representantes de jugadores diferentes, -jo dino tres cops si fa falta: tot pel barcelona- dijo él.

Pues como decía, granada=tapas, y mucho más que eso, claro, pero en este viaje: Tapas. El resumen podría ser este: Cerveza y Jamón Trevélez, cubata y roscas de lomo (y que lomo! tatuado y todo), cerveza y tortilla de patatas, rioja y patatas bravas, tinto de verano y minibocatas. Chorizo, salmorejo, boquerones, ensaladilla rusa, anchoas, aceitunas... un no parar, y así hasta que cierran.


Se dice que las tapas nacieron en España de la mano de Alfonso X el Sabio (Coño! El sabio! ahora entiendo el porqué de ese mote). Tras una grave enfermedad por la que debía tomar pequeños bocados entre horas acompañados de vino, prohibió que su pueblo bebiera en las tabernas sin comer, para evitar que los currantes desfalleciesen llenando el estómago sólo de alcohol. Pues bien, agradeceremos al tal Alfonso X su genial invento, parece que a veces sale algún rey útil, aunque sea de 300 en 300 años. Acabemos pues: Gracias y que aproveche!
Esta tapa es del Bar, la bella y la bestia, a juicio de Jordi y mio, el garito con los mejores "tapones" que probamos en Granada. Te los sirven por rondas, según el número de copas que te has tomado, te van poniendo una u otra tapa, pasando ronda mejoran la tapa, llegamos a la 4ª, creo, estoy seguro que si llegas a la final la camarera te sirve ese lomo que he mencionado antes y que tan buena pinta tenia -a buen entendedor...-.

MTV STRUTTER SKATE (I)

Este es uno de los descubrimientos del fin de semana granadino. Dejo esto en espera de poder poner las fotos del periplo por el sur de la piel de toro. Nunca pensé que podría oir tantos insultos, tacos, fucks y animaladas en un hotel de tan alta categoría... MUY BESTIA. Si encuentro mas videos del personaje este los iré poniendo, porque no tienen desperdicio. Su programa es como un videos de primera, pero a lo bestia. Para muestra un programa entero.

MTV STRUTTER SKATE (II)

31 agosto, 2007

Lisboa V, Sintra y Cascais: Mar y montaña

A pocos kilómetros de Lisboa están Sintra, en una pequeña sierra, y Cascais, junto al mar. Tras media hora en tren, llegamos a este segundo pueblo, de raiz pesquera y con un ambiente bastante "mediterraneo" a pesar de estar bañada por el Atlántico. Cuenta con un puerto que, si bien ahora está lleno de barcos de recreo y algún que otro yate, antaño era puerto pesquero. Es el ejemplo de lo que le ha pasado a la ciudad, de ser un pueblo humilde de pescadores, se ha convertido en una de las zonas turísticas y residenciales de mas nivel en la zona de Lisboa.

Cala cerca de Cascais. no en el mismo pueblo, pero a pocos cientos de metros, se pueden ver decenas de personas haciendo surf o kite-surf en un dia ventoso (comunespor esta zona) en grandes playas
Plaza del centro del pueblo

Puerto deportivo, rodeado de restaurantes donde se puede comer un pescado muy bueno (para el que le guste)

En Sintra, lo mas destacado es el Palacio da Pena, un Palacio espectacular, caótico, laberíntico hasta cierto punto, pero que ofrece unas vistas espectaculares ya que está en lo alto de una peña, y en si mismo es digno de ver. Mosaicos, figuras y torretas, todo ello con un gran colorido. Amarillos, rojos, azules y ocres inundan la vista, como sus paredes con azulejos blancos y azules o las torres de diversos estilos, neogóticas, neo-árabes,...

Aquí acaba este periplo por Lisboa y alrededores, un lugar al que seguro volveré, pues además de ser una de las mis ciudades preferidas, tengo muy buen@s amig@s allí. En cuanto el blogger se digne a aceptar las mis fotos, ya pondré alguna en la que se me vea, que parece que no haya estado.

Lisboa IV, Chiado, Alta y Baixa: incendio y terremoto.

Los nudos de la madera
mariposa de ceniza
se desatan en la hoguera
(S.Auserón)


En 1988 un incendio se llevó por delante el barrio de Chiado, uno de los barrios mas cosmopolitas, artísticos y bohemios de la ciudad, aquí nació Fernando Pessoa, nombrado grande de la literatura portuguesa, europea y mundial. Tras la reconstrucción del barrio, el Chiado vuelve a ser lugar predilecto de artistas y escritores, está lleno de tiendas, cafés, restaurantes y teatros; el sitio idóneo para ver atardecer, anochecer y apurando la noche en alguno de los cercanos locales de fiesta, amanecer.

Estatua de Fernando Pessoa frente al café A Brasileira.



Por otra parte, el barrio de Alta, justo al lado de Chiado, tiene partes en él que dan verdadero vértigo. Sus pintorescas y empinadas calles lucen descoloridas fachadas rosas, farolas de hierro forjado y balcones con ropa tendida... parece que el tiempo se ha detenido en aquella revolución de los claveles. De todos modos, por la noche deja paso al ambiente mas festivo, combinando los fados locales, con las tascas de vino, restaurantes de moda y pubs musicales. Este barrio, junto con Chiado, invitan a pasearlos sin mapa, a descubrir rincones mágicos, una fachada con mosaico o un restaurante típico detrás de una escalinata.

Calle empinada en Alta. Al fondo se ve el Castillo de San Jorge
Finalmente, el barrio de Baixa cierra esta trilogía de estos barrios clásicos y típicos lisboetas que me quedaban por comentar. Esta zona fue reconstruida totalmente según el esquema del marqués de Pombal cuando el terremoto y posterior maremoto de 1755 la arrasó. Sus suelos con mosaicos y los edificios regios se abren a ambos lados de la calle Augusta para desembocar en la Praça do Comercio, puerta marítima de la parte vieja. Para unir el barrio de Baixa con Alta, sobre la colina, se erigió el elevador de Santa Justa, una estructura neogótica de hierro que alberga en su interior un ascensor.


Grabado del terremoto y maremoto de 1755
Calle Augusta, en el barrio de Baixa, al fondo se ve la entrada a la Praça do Comercio
Convento do Carmo , destruido por el terremoto y que no se ha restaurado desde entonces.
Elevador de Santa Justa. Emblema de la ciudad.
«La mañana del campo existe
la mañana de la ciudad promete.
Una hace vivir; la otra hace pensar.
Y yo he de sentir siempre,
como los grandes malditos,
que más vale pensar que vivir»

Fernando Pessoa.

30 agosto, 2007

Minivideo de viaje

He descubierto Animoto y he hecho este minivideo, no se como va a quedar. Espero que os guste, lástima que no se pueda alargar mas de 30 segundos. De todos modos a mi me da vida. Mañana sigo contando del viaje, que aun quedan un par de cosas.

28 agosto, 2007

Lisboa III, Belém: Testimonio de un pasado glorioso

Belém es un barrio que evoca tiempos pasados, tiempos de grandeza para Portugal. Una nación que fue, durante la era de los descubrimientos (ss.XV/XVI) una de las mayores potencias mundiales, haciéndose con el control de parte de América, tierras en África, Asia... Tiempos de reyes y de oro, de navíos y de viajes, de nuevos mundos y de viejas glorias. Paseando por este barrio podemos encontrarnos tres de los monumentos mas representativos de la ciudad: La torre de Belém, el Monumento a los Descubrimientos y el Monasterio de los Jerónimos.

La Torre de Belém estaba situada en un islote en medio del río Tajo, actualmente, es un apéndice de la costa, cosas del cambio climático. Servía para recaudar los impuestos de los navíos que, de todo el mundo y con todo tipo de mercancías, llegaban a la capital. Tiempos en que el tráfico naval era continuo y los mercados de la ciudad, se veían inundados de especies de Oriente, tabaco o maíz de América o artesanía africana.

El segundo de los monumentos más importantes de Belém, es el Monumento a los Descubridores. A modo de mascarón de una carabela, este "pedrao" tiene menos de 50 años, pero loa a aquellos que, durante la mencionada "era de los descubrimientos", hicieron de Portugal una nación grande, rica y poderosa. Se pueden ver al rey Enrique I el Navegante en la punta de la nao, al poeta Luís de Camões con un ejemplar de su "Os Lusíadas" desplegado, al pintor Nuno Gonçalves con una paleta, así como famosos navegantes, cartógrafos y reyes.

El último de los grandes lugares de interés histórico-turístico de la zona es el Monasterio de los Jerónimos. Tras el regreso de de su viaje a tierras orientales (pasando el temido Cabo de Buena Esperanza), Manuel I encargó la construcción de este luminoso edificio. Y digo luminoso tanto por la luz que desprende la blanca piedra con la que se construyó, como por la luz que entra a través de sus vidrieras, luz que nos ilumina en su interior las tumbas de tres grandes personajes de la historia portuguesa, el citado Vasco de Gama, Luís de Camões, y Fernando Pessoa, además de reyes y princesas de siglos pasados.


También el interior del Monasterio es digno de mención. Lugar que conserva la tranquilidad y paz para las que fue concebido.


Tumba de Luis de Camôes

Además, en la zona, también está el Centro Cultural de Belém, donde hay exposiciones tanto permanentes como temporales, conciertos, etc.

¿Realidad o ficción?

Desde hace mas de 3000 años se ha especulado con que no somos los únicos que poblamos el universo. La lógica no nos sirve para encontrar respuesta, ya que: por un lado nos dice que el hecho de que existamos es consecuendia de millones y millones de coincidencias, empezando por el big bang, y acabando por la evolución de la especie. (demasiado para repetirse con otra forma de vida inteligente). Y por otro lado, a modo de teoría cartesiana, si podemos concebir algo como los OVNIS ya desde tiempos de los mayas o incluso antes, debe ser que existe, vamos, una especie de "cuando el rio suena es que agua lleva". Últimamente, algo que hace años se negaba cual herejía, se está empezando a aceptar en todos los estratos de la sociedad: la posibilidad de otras formas de vida (no inteligentes por el momento) en otros planetas. Quien sabe, quizás dentro de unos decenios nos tomemos esto a risa.

Yo soy bastante exceptico, pero dejando la puerta abierta a que haya algo, ya lo decía el poster de Mulder en Expediente X: "La verdad està ahí fuera". Solo falta que se revele.

24 agosto, 2007

Lisboa II, Parque das Nações

A la orilla del Tajo en la misma ciudad de Lisboa, encontramos el Parque de las Naciones. Se construyó para la Exposicion internacional del 98, y ahora es una zona semi-desierta cuyos atractivos son los edificios y el Oceanario. La verdad es que es un paraje un tanto desangelado, poca gente y, a mi modo de ver, mal aprovechado. Algo así como el Fórum de Barcelona. De todos modos si uno va a Lisboa una semana, puede emplear una mañana o una tarde en visitarlo ya que se puede llegar fácilmente con el metro.


¿Que hace que tras un gran evento, las instalaciones no se aprovechen correctamente? vease la Isla de la Cartuja en Sevilla, la Anella Olímpica y el Forum de Barcelona o el parque de las naciones, entre otros... Supongo que debe obedecer a intereses ocultos o políticos pero bueno, dejemos el tema.

Siguiendo con las instalaciones de la Expo'98, justo a su entrada hay un gran centro comercial (éste si que està lleno a todas horas) donde lo mas recomendable son los restaurantes de comida brasileña al peso, muy buena carne y muy buenos precios. El parque das Nações también cuenta con el Museo de ciencia y tecnología, el teleférico que te lleva de una punta a la otra del complejo y la torre Vasco da Gama, el edificio mas alto de Lisboa.


Vista general de parte del parque. Actualmente, algunas de las empresas tecnológicas portuguesas han trasladado sus oficinas a esta zona, cosa que tampoco le da mucha vida.



Estación de metro del parque de las naciones (estación de Oriente), proyectada por Calatrava



Oceanario de Lisboa, dentro del parque. Visita recomendable para quien no haya visitado los de Barcelona o Valencia. De ser así, la única novedad es que incluye zonas de aves.
Otro de los edificios de la Expo'98

La torre Vasco da Gama

23 agosto, 2007

Lisboa, un viaje a la eternidad

Hay ciudades que son para ir a la aventura, otras son para ver monumentos y sorprenderse, otras ciudades símplemente son para ir de fiesta, vivirlas de noche y otras son para soñar. Lisboa es de estas últimas, una ciudad cuya atmosfera te invita a soñar, a pasear dejándote invadir por el olor del Tajo mientras se oye a lo lejos un fado o la llegada del tranvia que lleva al castello de Sao Jorge. Hace ya un año y medio, Yolanda y yo fuimos a Lisboa, va siendo hora de plasmar las impresiones que me dio esa ciudad y los alrrededores.

Hoy voy a hablar del olor añejo, del ocre en las fachadas y los techos de tejas: esto es, claro está, del centro de la ciudad, no así de sus barrios periféricos que son como los de cualquier otra urbe europea. Dejarse perder por sus callejuelas, empinadas en gran parte, y descubrir un balcón floreado o una fachada con zenefa de cerámica es el encanto de los viejos barrios de Baixa y Alfama.

Tras una visita al Castillo de San Jorge, pasando por la Catedral de la ciudad (conocida como la Sé), para admirar las impresionantes vistas de una ciudad encaramada a ¿7? colinas, uno puede pararse en cualquiera de los restaurantes típicos que hay bajando a degustar uno de sus famosos bacalhaos, cocinados de 1000 maneras, una feijoada (potaje de judias con todo tipo de carne y demás), o uno de sus reconocidos vinos o Portos. En estos restaurantes con un plato te puedes quedar realmente lleno y haber disfrutado del ágape digno de un rey. Lo malo de la zona: las rampas. Ya he dicho que lisboa está entre siete colinas, pues bien, visitar la ciudad es un continuo sube-baja de calles imposibles, escaleras, rampas, etc. Se recomienda el uso de los tranvias y elevadores, porque sino uno acaba destrozado. Lo bueno que tiene esto son las vistas que hay en cada colina, uno descubre rincones con panorámicas increibles.


Vista desde el Castillo de San Jorge de los barrios de Baixa y Chiado

Azulejos en una fachada. De estos se encuentran a montones por estos barrios


Céntrica calle empinada de la ciudad
Interior de la