aqui las foto de mis dos ultimos desplazamientos:
http://www.flickr.com/photos/16871806@N05/
y una muestra









Tras la visita ineludible al partenón (ya comentaré), el sólito diluvio que acompaña a Yolanda en sus viajes, 10 o 12 kilometros de paseo y un reposo en el hotel para secarse, quedamos con Nancy (diminutivo de Anastasia) para que nos mostrara un buen sitio donde comer algo típico.
La verdad es que ese era el propósito oculto del viaje: probar la cocina griega, como en otros viajes (ver entrada sobre el tapeo granadino). Nos llevó a provar el clásico Souvlaki en una Taverna llamada Kostas (calle Adrianou), segun ellos, uno de los mejores Souvlakis de la ciudad. Según wikipedia, souvlaki son: "pequeñas piezas de carne asadas sobre un pincho. Se sirve por regla general con el pincho para que pueda ser comido a mano sin necesidad de otro cubierto, a veces con un pan de pita (en forma de sandwich)...". Nosotros nos lo comimos acompañado de una ensalada con queso Feta (autentica ambrosía) y unas patatas fritas; por lo visto es como se come, porque dando un vistazo a las mesas de alrededor, todo el mundo tenía el mismo menú delante. Visto así a primera vista, parece el clásico kebab que se compra uno en las ramblas tras el quinto cubata, pero no, no llena tanto y la carne esta mas sabrosa, o eso me pareció, aunque con el hambre que traía...


Tras el madrugón al que obligan ciertos low cost flights, llegamos a Atenas a las 10.30 de la mañana (hora local), bastante pronto para aprovechar el día. El aeropuerto: bien, muy bien, dicen que es de los 5 mejores de toda Europa... y es que unos Juegos Olímpicos dan para mucho. Tras media hora en bus para un recorrido de 40km (muy correcto), 5 minutos en metro (que mas que tal, parece un museo subterráneo, pulcro y puntual) y 5 minutos a pié, llegamos al hotel. El hotel Aristóteles, de dos estrellas, pero que en nuestro país tendría la categoría de pensión. Todo bajo mano, en negro, vamos, que le pedí factura al tipo de recepción y me puso cara de: venga tío, con este precio no vamos a andar con facturas! Para que discutir, la verdad, es que el hotel no era de dos estrellas, pero el precio tampoco.

Hablando de mujeres, las atenienses, pese a pasarse el día comiendo como sus compatriotas macho, tienen unos cuerpos sorprendentemente potentes. Si si, se pasan el día comiendo, restaurantes y souvlakis abiertos de 12pm a 2am y siempre con gente dentro, puestos ambulantes de "roscos" sirviendo permanentemente, cafés a tope durante todo el día. I aun así no hay casi obesidad, algo que me tiene bastante intrigado. 



EE.UU.

Este fin de semana, para el que no lo sepa, me he ido con el padre Horacio al reino de Granada. Ha sido uno de esos viajes tranquilos, de disfrutar el momento y no estresarse en ver monumentos (de los de piedra, se entiende) y sobretodo, un viaje para dejarse llevar por los sentidos, sobretodo por el del gusto: Que Tapas!!!! Esperando las fotos del viaje, voy a hablar de ellas (de las tapas).
